En algún
rincón de mi mundo, donde ya no corre el tiempo ni minuto, ni segundos ni guiones, ni argumentos; ni vientos de norte a las doce, ni llantos
de penas negras ni gatos por el tejado; ni aquí paz ni después guerra -
Donde no cumplo condena, donde no escucho sirenas, donde me quedo un ratito para recapacitar, guardo mis noches en vela.
Donde no cumplo condena, donde no escucho sirenas, donde me quedo un ratito para recapacitar, guardo mis noches en vela.